Una tarjetas de crédito en Guatemala es una tarjeta de plástico con una banda magnetica, a veces un microchip,
y un número en relieve que sirve para hacer compras y pagarlas en
fechas posteriores. Por su capacidad de realizar pagos se les llama
también dinero plástico o dinero de plástico.
Entre las más conocidas del mercado están: Visa, American Express, Mastercard, Diners Club y otras.
Los usuarios tienen límites con respecto a la cantidad que pueden
cargar, pero no se les requiere que paguen la cantidad total cada mes.
En lugar de esto, el saldo (o "revolvente") acumula interés, y sólo se
debe hacer un pago mínimo. Se cobran intereses sobre el saldo pendiente.
La mayor ventaja es la flexibilidad que le da al usuario, quien
puede pagar sus saldos por completo cada mes o puede pagar en parte. La
tarjeta establece el pago mínimo y determina los cargos de
financiamiento para el saldo pendiente. Las tarjetas de crédito también
se pueden usar en los cajeros automaticos o en un banco para servirse de un adelanto de efectivo aunque, a diferencia de las tarjetas de debito se cobra un interés.
Un pago con tarjetas de crédito en Guatemala es un pago con dinero M1 (dinero
crediticio) que como todo agregado monetario distinto de M0 no es
creado por los bancos centrales sino por los bancos privados al dar creditos. Por tanto, el hacer efectivo un cobro con tarjeta de crédito depende de la solvencia de la entidad emisora de la tarjeta.
Cuando se compra con una tarjeta de crédito, normalmente la entidad
financiera carga el importe en cuenta a principios del mes siguiente
sin intereses. También hay otra modalidad de pago en la que se paga una
parte de las compras cada mes, pero, generalmente, tiene la desventaja
de que se cobran intereses. En ambos casos, se suele cobrar una cuota
anual.
Cuando se paga con tarjetas de credito en Guatemala en el comercio, el cobrador suele pedir
una identificación ( identificación personal, permiso de conducir, etc
) y exige la firma
del recibo para acreditar que se es propietario de la tarjeta. Existen
algunas excepciones donde no se solicita firmar el recibo, a éste
sistema se le denomina "autorizado sin firma" y suele utilizarse en
comercios con grandes aglomeraciones de gente, como lo son cines,
restaurantes de comida rápida y otros lugares similares.
En caso de uso fraudulento no hay más que anular el cargo y el banco
debe demostrar que la compra ha sido hecha por el propietario.
La compras con tarjeta de crédito pueden tener diversos seguros sobre el saldo financiado.
Materialmente la tarjetas de crédito en Guatemala consiste en una pieza de plastico,
cuyas dimensiones y características generales han adquirido absoluta
uniformidad, por virtualidad del uso y de la necesidad técnica.
Cada instrumento contiene las identificaciones de la entidad emisora
y del afiliado autorizado para emplearla; así como el periodo temporal
durante el cual ese instrumento mantendrá su vigencia. Suele contener
también la firma del portador legítimo y un sector con asientos
electrónicos perceptibles mediante instrumentos adecuados. Estos
asientos identifican esa particular tarjeta y habilitan al portador
para disponer del crédito que conlleva el presentarla, sin estampar su
firma.
Con respecto al origen, podemos decir que apareció en los comienzos del en los Estados Unidos,en concreto; la idea surgió dentro de las oficinas del Chase Manhattan Bank, a manos de su director, bajo la modalidad de tarjeta corporativa, se insinuó con su forma mayoritaria alrededor de la década del 40 y tomo difusión desde la mitad del siglo.
La difusión internacional fue producto del empleo en otras naciones
de las tarjetas emitidas en aquel país, y del establecimiento local de
sucursales de las emisoras durante las quinta y sexta décadas.
Algunas instituciones bancarias ofrecen a sus clientes nuevas
alternativas para obtener tarjetas de crédito en Guatemala. En países como Guatemala,
bancos como B.I. Agro G&T, Banrural y otras otorgan tarjetas denominadas "aprobación segura"
o "aprobación garantizada". El modo en que éstas tarjetas operan es
sencillo: El interesado debe acudir a su banco a completar una
solicitud de crédito, misma que será analizada en las sociedades de
información crediticia. Posteriormente, en caso de que el individuo
carezca de información negativa en su historial, el banco le otorgará
automáticamente la tarjeta de crédito, con la única condición de que
deje un depósito en garantía que puede variar entre los 250 y 2000
dólares, dicho depósito permanecerá por un plazo determinado por el
banco, mientras el usuario puede hacer uso de la tarjeta. Al cabo de
dicho plazo y tras el buen manejo de la tarjeta de crédito, el usuario
recuperará su dinero y podrá conservar la tarjeta. El sistema entre sus
desventajas contempla que los precios y tasas de interés pueden ser
mayores que las de una tarjeta convencional. Entre sus ventajas se
encuentra el hecho de no tener que comprobar ingresos o historial
crediticio.
Actualmente existe un gran rango de tecnologías disponibles para las tarjetas de crédito.
La tarjeta de crédito con microchip, utilizada en algunos paises
(como Francia), fue desarrollada según las patentes del inventor
francés.
Esta tecnología, en la que un circuito electrónico integrado a la
tarjeta realiza la mayor parte de los controles de relativos al uso de
la tarjeta, ofrece mas seguridad al usuario y al banco emisor. En
efecto, el microchip integra dispositivos de protección electronica que
impiden su violación o la lectura sin autorización de las informaciones
que contiene. Sin embargo, las tarjetas de crédito con microchip no
están todavía utilizadas en la mayoría de los paises.
Poco a poco, la tarjeta plástica como tal está dejando de ser
utilizada y se desarrollan nuevos dispositivos de soporte (celulares,
PDAs) con una estructura comercial de negocio similar a la que
actualmente existe en las tarjetas de crédito.