La
falta de una planificación de sus gastos es uno de los principales
problemas que afecta a los consumidores guatemaltecos al momento de
endeudarse.
Por: Ricardo Quinto
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En plena temporada navideña, los POS (punto de ventas) de las tiendas y
supermercados no paraban de hacer transacciones con dinero plástico, y
miles de consumidores que ya no tenían disponible recurrían al
extrafinanciamiento de la tarjeta o al crédito comercial. Pasada la resaca de las compras navideñas, miles de guatemaltecos afrontan la dura realidad. Un 90 por ciento de los guatemaltecos que poseen empleo formal mantienen algún tipo de deuda, estima la empresa Reparo Mi Crédito, que desde hace un año asesora a consumidores morosos en cómo solventar sus deudas y limpiar su récord crediticio. “En enero, todo el mundo estira el dinero”, reza un viejo refrán, el cual evidencia que el nivel de endeudamiento de las personas empeora en enero, cuando deben saldar la tarjeta de crédito o las compras de los útiles escolares, entre otros gastos, muchos recurren a las casas de empeño. Los tribunales de justicia del país dan cuenta de que durante 2007 se ventilaron 3 mil 594 procesos a personas que incumplieron el pago de sus deudas y se ejecutaron 1,146 juicios, según estadísticas del Organismo Judicial. María José García se sobregiró en sus tres tarjetas en diciembre y ahora afronta el difícil reto de consolidar su deuda para honrarla. La razón principal por la cual las personas tienen problemas financieros es porque no tienen idea de cuánto dinero gastan y hacia qué lo dirigen, señala Scott Robinson, gerente general de Reparo mi Crédito. Una de las sugerencias que esta empresa brinda a sus clientes es que tomen nota de cada centavo que gastan durante el mes y descubran cuánto dinero se desperdicia en artículos innecesarios. La segunda gran recomendación es hacer un presupuesto mensual y vivir de acuerdo a él. Deuda Eterna Respecto a las tarjetas de crédito, Robinson señala que los intereses que cobran los grupos financieros que las emiten son bastante altos (generalmente entre 4 y 6 por ciento mensual, hasta 72 por ciento anual, aunque hay algunos emisores que cobran el 1.25 por ciento mensual), por lo que si el tarjetahabiente se conforma con tan solo cancelar el pago mínimo, terminará pagando la deuda durante toda su vida. La prioridad debe ser el pago de los saldos de tarjetas de crédito, agrega. Para Andrés Porras, gerente general de Trans Unión en Guatemala, uno de los burós de crédito que operan en el país, lo más importante en estas fechas post navideñas es que “las personas tengan conciencia de pagar a tiempo las deudas para evitar caer en incumplimientos”. Para ello, el ejecutivo aconseja que para no afectar el récord crediticio, es necesario que las personas no abran más líneas de crédito a menos que sea necesario y, si tienen deuda en varias tarjetas de crédito, consoliden la cuenta en una sola buscando acceder a un préstamo en el que la tasa de interés sea más accesible que el de las tarjetas de crédito. |