Los gastos en comidas representan una parte sustancial de los
presupuestos hogareños y esa es una buena razón para
prestarle mucha atención. Por eso Reparo Mi Credito sugiere que las familias destinen una mayor
cuota de su tiempo a confeccionar listas de consumo más
completas como un primer paso para incorporar a sus rutinas formas
más inteligentes de comprar y de gastar.
En casa es más barato si renta es 30% de su presupuesto!
Comer en la casa todas las veces que resulte posible es una primera medida radical dentro de esas nuevas rutinas.
"Es
fácil evitar que el gasto en alimentos se vaya por las nubes,
pero los consumidores tienen que ser creativos y actuar como
compradores pensantes, en especial cuando tienen una familia," dice
Scott Robberson, presidente de Reparo Mi Credito, cambios menores en los
patrones de gasto pueden representar sumas significativas con el
tiempo."
Recomendaciones útiles
Reparo Mi Credito, ofrece una amplia
batería de recomendaciones sobre cómo manejar el dinero
con mayor racionalidad. En el caso puntual del gasto en alimentos, las
que siguen son las sugerencias:
* Dentro de lo
posible, cada vez que compre alimentos hágalo para dos semanas,
un hábito que realmente ayuda a disminuir la compulsión
de comprar. Antes de salir hacia el supermercado conviene sentarse y
planificar los menús para así llevar una lista de compras
muy precisa.
* Para la segunda semana compre leche que no
necesite ser refrigerada. Aun si este tipo de leche fuese más
cara, podrá ahorrar dinero con el simple hecho de no tener que
ir al supermercado en la segunda semana.
* Lleve siempre a mano la lista de cosas necesarias, y aténgase a esa lista.
* Nunca vaya a comprar alimentos cuando sienta hambre.
* Manténgase lejos de las comidas preparadas, incluidas las
secciones de deli y panadería. Evite comprar en las zonas donde
están expuestos esos productos. Las entradas congeladas pueden
resultar caras.
* Coleccione los cupones y úselos cada
vez que pueda. Compre un diario del domingo. Todo lo que se ahorra por
esta vía suma, especialmente si compra en los negocios que
aceptan dobles cupones.
* Compre las marcas propias del
negocio. Revise las etiquetas: ¿está pagando un mayor
precio por el lujoso embalaje o por la marca?
* Los productos
más caros están normalmente a la altura de la vista. Las
mejores gangas están cerca del suelo.
* Compre en
horarios en que los comercios están tranquilos, así puede
comparar precios. Algunas tiendas de alimentos exponen las
mercaderías que tienen en oferta por la mañana temprano.
Otras hacen eso mismo al final de la tarde. Observe los patrones de
venta.Algunas veces encontrará carne del día anterior
con rebajas que van desde 50 centavos a unos pocos quetzals.
* Tenga cuidado con los productos en exhibición. Siempre revise
los pasillos donde normalmente se almacenan esos productos. Con
frecuencia podrá encontrar otras marcas más baratas.
* Compare los precios por onza que normalmente aparecen en las
etiquetas de los estantes donde se expone la mercadería. Los
tamaños económicos no siempre son los más baratos.
* Compre carne cuando esté en oferta y almacénela en el freezer.
* Busque el pan, los pasteles para bocadillos y los chips salados para
el aperitivo o el cóctel en los comercios más baratos.
Elija los productos con la fecha más reciente de
elaboración y envase.
* Preste atención a las
mercaderías de los negocios de un 9.99 tienda.
En ellos se puede encontrar algunos alimentos buenos y baratos.
* No compre los productos para el baño en las tiendas de
alimentos. Vaya a un local de esas cadenas que venden con descuentos. El jabón para el baño, el
champú, la pasta de dientes, la crema de afeitar y otros
artículos parecidos pueden costar entre un 20 por ciento y un 50
por ciento menos. Y lo mismo ocurre con otras provisiones como
detergente para la ropa y diversos artículos de limpieza.
* Incorpórese a una cooperativa de alimentos Pricesmart etc, que
son una buena forma de conocer gente nueva y también ahorrar.
Ahorre tiempo: vaya solo
Uno
de los consejos quizás más valiosos, a la hora de ir al supermercado, lo mejor es dejar a los
hijos en casa. Si no quedase otra alternativa que llevarlos con uno,
entonces hay que asegurarse de que vayan con el estómago lleno y
también con algunos de sus juguetes favoritos, para mantenerlos
ocupados.
¿Cuántas veces se incluye en el carro
una mercadería cuya compra no estaba prevista sólo para
evitar el desgaste de decirles que no a los hijos? ¿O
simplemente se dice que sí por el impulso de ahorrarse el tiempo
que llevaría explicarles por qué no se compraría
esa últimamente tan promocionada golosina?