Consejos prácticos para evitar los impagos
y controlar la morosidad en su empresa.
Incorpore a las políticas de empresa el objetivo de pagar puntualmente a sus
proveedores. Las empresas deben predicar con el ejemplo; si paga bien a sus
proveedores, tendrá la fuerza moral de exigir el pago puntual a sus clientes y,
además, contribuirá a crear una nueva corriente positiva en el cumplimiento de
las obligaciones de pago.
Deje claras las condiciones de pago en el momento de formalizar la operación
comercial. El comercial o profesional que lleve a cabo la operación
comercial debe acordar con el cliente las condiciones y plazo de pago en el
momento de cerrar la operación y plasmarlas por escrito. Además, es importante
determinar claramente todas las cuestiones relacionadas con el pago de la
factura como, por ejemplo, la fecha a partir de la cual se computa el plazo de
pago, la forma y el instrumento de pago.
Establezca las condiciones generales de venta. Las condiciones generales
de venta relacionan la venta con el cobro de las operaciones comerciales por lo
que es conveniente incluirlas en los pedidos, facturas y documentos habituales.
Además, intente que el cliente firme una copia de las condiciones generales de
venta para que quede constancia de que las conoce y acepta.
Documente, siempre, las operaciones desde el inicio hasta el final. Haga
un contrato que tenga cláusulas que protejan al proveedor y obtenga siempre un
pedido en firme del comprador firmado por una persona con poderes suficientes.
Por último, haga siempre firmar al cliente el albarán de entrega, identificando
a la persona que firma con nombre y apellidos, cargo y DNI.
Compruebe la solvencia de su cliente. Antes de vender a crédito, debe pedir
informes de la solvencia, capacidad de pago y seriedad mercantil de su cliente.
Le aconsejamos esperar unas horas antes de realizar la transacción para contar
con esta información y evitar problemas posteriores. Para comprobar la
solvencia puede solicitar informes comerciales de su cliente. Para ello,
es conveniente seleccionar una empresa de información que ofrezca informes
comerciales investigados y actualizados. Si el informe desaconseja la
transacción su cliente, no conceda el crédito. En este caso, es mejor
vender al contado riguroso y no conceder al cliente aplazamientos en el pago de
las operaciones comerciales. Si hubiese dudas, no corra riesgos innecesarios y solicite
garantías personales o avales bancarios.
Aumente la juridicidad de la operación. Es importante que su cliente firme
las facturas, y entregue pagarés, letras o cheques para tener un crédito
documentado como mayor protección.
Para conocer una empresa debe estudiar al empresario. Detrás de cada
empresa hay un emprendedor. Es importante que analice quién está detrás de la
razón social porque será el fiel reflejo de la empresa.
No se fíe de las apariencias. Por muy buena imagen que tenga un posible
comprador o empresario investigue que hay detrás. Algunos morosos son
especialistas en presentarse como empresarios solventes y buenos pagadores,
pero una vez que han conseguido un crédito del proveedor, se transforman en el
pérfido y dañino. En este sentido, es interesante pedir referencias a otros
proveedores. El mejor informe sobre los hábitos de pago de un nuevo
comprador nos lo pueden dar los proveedores que llevan tiempo trabajando con el
cliente.
Establezca una política de créditos. Redacte una política de créditos y
cobros coherente que contenga las normas de actuación en materia de concesión
de créditos y acción de cobro.
Otorgue a cada cliente un límite de riesgo. Evitará de este modo pérdidas
elevadas si se produce una situación de morosidad.
Constituir registros de morosos sectoriales. Legalizar bases de datos de
morosos y registrar a los malos pagadores. La solidaridad de las empresas puede
acabar con la morosidad.
Adoptar un sistema proactivo de cobro. La proactividad en la cobranza
consiste en adelantarse a los problemas y actuar resolutivamente antes de que
se produzcan. Consecuentemente, un sistema proactivo se basa en la
identificación y solución de los problemas que puedan surgir en las relaciones
con los clientes con el fin de asegurar el cobro en los plazos pactados. La
práctica reactiva de cobro limita la gestión de los impagados y puede
desembocar en un problema crónico de morosidad.
Evite fijar objetivos de facturación demasiado ambiciosos. La presión
sobre el departamento comercial para aumentar rápidamente las ventas suele
provocar morosidad, ya que los comerciales venden a clientes poco recomendables
con tal de llegar a los objetivos
Incorpore el lema: "Vender bien es cobrar bien y cobrar bien es vender
mejor". La empresa debe incorporar a su filosofía corporativa la
máxima de que "una venta no ha sido realizada hasta que no ha sido
cobrada"
Contrate a un especialista en Credit Management. La contratación de un
Credit Manager soluciona la mayoría de los problemas de morosidad, y el coste
laboral que supone este nuevo puesto se suele amortizar en los tres primeros
meses, gracias a la disminución de las pérdidas por fallidos y reducción de los
gastos de cobro y de los costes financieros que aporta la gestión del Credit
Manager. En caso de no poder contratar un Credit Manager es conveniente buscar
el asesoramiento de Consultores Especializados en Credit and Collection
Management. También se aconseja contar con un buen asesoramiento jurídico. Las
empresas deben tener un abogado interno o externo que les pueda asesorar de
forma permanente en las cuestiones mercantiles y que redacte los contratos y
documentos que protejan el crédito del proveedor
Invierte en tecnología adecuada. En los últimos años, se han
desarrollado importantes soluciones tecnológicas sobre gestión de cobro y
prevención de impagados que le pueden ahorrar muchos disgustos.
Implique al departamento comercial en la lucha contra los morosos. Los
vendedores también deben ser coresponsables de la gestión del riesgo de
clientes, los objetivos de venta deben ser por operaciones cobradas y las
comisiones sólo deben abonarse definitivamente si la venta realizada se ha
cobrado íntegramente.
Si tiene morosos y no los puede cobrar por falta de tiempo o de recursos, NO
LOS DEJE EN PAZ. En estos casos hay que acudir a profesionales competentes
del recobro de impagados, seleccionando a una empresa de servicios de cobro de
impagos competente y seria, que utilizando métodos legales pero resolutivos,
será capaz de perseguir a los deudores y recuperar las deudas.
Consecuentemente, si las empresas siguen todos estos consejos, o por lo menos
ponen en práctica la mayoría de ellos, verán como sus índices de morosidad
bajan considerablemente, y comprobarán como en pocos meses los saldos morosos
van desapareciendo de sus balances.